s92


Ansiar la verdadera Libertad...
esa del alma!
cuando la materia ya no alcanza 
 ésta solo cansa y enferma
estar atrapado en la carne es el  yugo 
es el  verdadero azote para el espíritu que trasciende.

Alcanzar la Libertad
la plena y la única
formar parte del concierto cósmico
reconocerse en el eco plutónico de las Pléyades 
es el sentido del ser en conciencia.

Volver a casa 
a la misma de la cual surgimos 
entonces todo tiene sentido
en el plano de la Creación.

Lichazul © Elisa

26 comentarios:

Rafa Hernández dijo...

Magistral como siempre apreciada Elisa; y con esa bella Libertad llegaremos a los confines del mundo.

Besos.

Aristos Veyrud dijo...

Llegar a ser conscientes de la consciencia universal es el estado más pleno de libertad.
Abrazos!!!

TORO SALVAJE dijo...

Ehhhhhhh, que yo no quiero volver a ningún sitio.
Que me olvide hasta Dios.

Besos.

José Manuel dijo...

Aunque es el destino de nuestro deambular por el mundo, yo no tengo ninguna prisa en regresar a mi origen... hay tiempo para todo.

Feliz día
Besos

la quiltra dijo...

me gusta la libertad de mi cerebro, encontrar las cadenas que atan los pensamientos ( y mis posibles acciones) y lograr soltarlos... eso me hace respirar tranquila como si estuviera frente al mar.

Maritza dijo...

Absolutamente hermoso y tan cierto...la carne atrapa en sus deseos egoístas, pero más allá está el espíritu, a quien si lo alimentamos más que a la carne, vivirá en libertad verdadera.

ENORME tu poema,Ely!
Lo aplaudo!

ABRAZOS, BESOS Y FELICITACIONES.

Verónica Calvo dijo...

La verdadera libertad; flotar en una nebulosa... Sí, Elisa, así quiero creer que ha de ser.
Qué descanso de tanta vida...

Besos

Gustavo Figueroa V. dijo...

La conciencia de nuestra libertad plena se alcanza cuando trascendemos en espíritu y nuestra materia se hace leve.
Un abrazo.

elisa lichazul dijo...

muchas gracias por sus lecturas
feliz jornada a cada uno
:D

Mirella S. dijo...

Me sentí muy identificada con tu poema, tal vez porque ansíe esa libertad, la de volver a casa...
Abrazo, Elisa.

El collar de Hampstead dijo...

Yo quiero ser libre,pero no volver a ningún sitio...
Difícil,eh?

:S

Un beso!

Mavi en blanco dijo...

Precioso poema contado libremente a unos corazones que la poesía libera.
Hermoso Elisa querida.
Besos cómicos para ti.
Mavi

Sandra Garrido dijo...

alcanzar la libertad del espíritu, tarea complicada... habrá que intentarlo.Bello poema Elisa.

Besos

María Bote dijo...

Profundísimo poema, querida Elisa, que hace meditar. Cuando la carne ya es sólo yugo, es comprensible que se ansie la liberación y, el retorotraerse a los orígenes cósmicos.

Un abrazo.

elisa lichazul dijo...

muchas gracias por sus lecturas
abrazos

Innombrable dijo...

DURANTE MUCHO TIEMPO ANSIÉ LA LIBERTAD...CREO QUE LO HE ESCRITO YO.
ENHORABUENA
BESOS
CARLOS

Rafael dijo...

Pero se debe buscar la libertad, como muy bien señala tu protagonista en sus versos.
Un abrazo.

Darío dijo...

Hacerse liviano, quizá uno con el aire... Un abrazo.

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Como nos haces volar con tus versos, gracias Elisa.

mariarosa

elisa lichazul dijo...

muchas gracias a ustedes
abrazos y feliz jornada

Gizela dijo...

Me quito el sombrero!!!POETA!
Precioso, profundo pero suave como el espíritu a su vez
Y como el final se puede interpretar de dos maneras
Posi...que tú vuelta a casa, sea bien tardía!!!
Lo siento, pero no me importa que cargues con la carne jajajaja

Besotessssssssssssssss

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Desgraciadamente, Elisa, la única libertad la da la muerte...
Besos.

Jerónimo dijo...

Ese es el sentido de la vida,el objetivo final,la comunión con el universo del que procedemos.Tarde o temprano,terminamos siempre por conseguirlo.

Un placer Elisa.

TriniReina dijo...

Al menos la libertad dentro de uno mismo. Al menos alcanzar esa.

Besos

María Socorro Luis dijo...

Me parece espléndida la última estrofa.

Besos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Romper cadenas, levantar los cepos...es volver a ser...recuperar las formas que el capital y la modernidad trastornaron, para que saliéramos de casa, en busca de un fantasma: la fama sin peso y entidad: un hueco, el hueco del vacío...
Un abrazo. Carlos