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Son muchos los caminos en mis zapatos
muchas las arrugas en el alma que me descifran
los recuerdos de las manos me anuncian
cuando llego a tu puerta corazón.

Aquí juega la palabra traviesa
una vez más con el colorido
se hace de su propio instrumento
en la tierra de sus ancestros.

Me perdí una noche yendo al estanque
donde la furia  invitaba a inclinarse
cuando los grillos eran la corte
 los consortes de las luciérnagas tramposas.

Otra noche preparaba mi altar
con los señuelos predilectos
frutos y sortilegios vivos en un atril funesto.

Tiempo de difícil alquimia
es éste que me ronda como ánima en pena
la condena es lápida diaria
en los adoquines de mi verbo proleta.

Lichazul © Elisa

7 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

El corazón, decía Lorca, era una caja de zapatos.
Besos.

Rafael dijo...

Seguro que los zapatos de tu protagonista tomarán el camino adecuado.
Un abrazo.

elisa lichazul dijo...

los zapatos no son importantes xicos

abrazos

mia dijo...

Hermosos versos y bello blog, te sigo, con permiso.

Abarzo

Aristos Veyrud dijo...

Así es son muchos los caminos...
Abrazos!!!

Ricardo Gonzalez dijo...

La palabra traviesa, esa que queda en el recuerdo...saludos.

VivianS dijo...

Esta poesía es hermosa Elisa.
Es verso “me perdí una noche yendo al estanque” me encanta. Creo que es muy desoladora, pero al final es un estado de ánimo más en nuestro existir (y bastante frecuente, por cierto)
Te mando un beso.
Estuve callada, aún no tengo ganas de escribir, pero ando visitando algunos blogs (los más afines)