s44




A poco andar viene la polilla
se introduce en mi paladar
entonces
las palabras se deshacen
son esqueletos de ideas
mil oportunidades hueras
cero alimento del alma
la calma no reconoce su huella
y la marea de lo oscuro avanza
mi lengua se contrae en el vacío
soy un río de nocturnidades inventadas
héroe del callejón olvidado
lodo de mi pasado en este pantano de marañas.

Lichazul © Elisa

8 comentarios:

Aristos Veyrud dijo...

Todo lo que la poesía toca lo invita a la vida y si el milagro se da lo vivifica, el imperativo es vivir!!!
Abrazos!!!

elisa lichazul dijo...

o morir, la opción es personal

desde la muerte también se vive aunque parezca paradójico

somos animales en constante flujo

los poetas oscuros no fueron ficción ellos existieron a través de la descontrucción y destrucción vital

abrazos

TORO SALVAJE dijo...

Sal de ahí o te ahogarás.

Besos.

elisa lichazul dijo...

jajaja TORO
besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hasta las polillas tienen belleza.
Besos.

elisa lichazul dijo...

ay PEDRO
me derretí con lo que dejas
:D

besos

Rafael dijo...

Había un "dicho" que nos decía de pequeños que "cuando viéramos una polilla pidiéramos un deseo". Yo lo hice muchas veces, quizás con aquella inocencia infantil.
Un abrazo.

El collar de Hampstead dijo...

Realmente angustioso!

Bss!